COLORES PRIMARIOS EN LA PINTURA : CUÁLES SON Y CÓMO MEZCLARLOS
Cuando empezamos a estudiar el color, una de las primeras ideas que encontramos es la de los colores primarios: colores que utilizamos como punto de partida para obtener otros mediante la mezcla.
En pintura, sin embargo, conviene ir un poco más allá de la conocida fórmula rojo + amarillo + azul. Los pintores no mezclamos colores abstractos, sino pigmentos concretos, y dos rojos aparentemente parecidos pueden comportarse de manera muy distinta cuando los mezclamos con un azul o un amarillo.
Por eso, entender los primarios no consiste solamente en memorizar tres nombres. Lo verdaderamente útil es comprender qué podemos obtener con ellos, por qué algunas mezclas resultan más limpias que otras y cómo elegir una paleta básica para pintar.
Una idea importante: en teoría del color hablamos de modelos de primarios; en la paleta trabajamos con pigmentos reales. Esa diferencia explica por qué una mezcla que parece evidente sobre un círculo cromático no siempre produce en pintura el color que esperábamos.
QUÉ SON LOS COLORES PRIMARIOS
De manera sencilla, llamamos primarios a los colores que utilizamos como base de un sistema de mezclas. A partir de ellos podemos construir una parte muy amplia de nuestra paleta.
En la enseñanza artística tradicional se han considerado primarios el amarillo, el rojo y el azul. Este modelo sigue siendo muy útil para comprender las relaciones básicas entre los colores y continúa empleándose en pintura y dibujo.
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AMARILLO
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ROJO
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AZUL
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Con este esquema aprendemos las relaciones fundamentales: amarillo y azul producen verdes; rojo y amarillo, naranjas; rojo y azul, violetas.
Pero aquí aparece una cuestión fundamental para quien pinta: no existe un único rojo, un único azul ni un único amarillo.
LOS PRIMARIOS EN UNA PALETA REAL
Cuando compramos pintura no encontramos simplemente un tubo llamado «azul» o «rojo». Encontramos azul ultramar, azul ftalo, cerúleo, carmín, quinacridona, rojo de cadmio, amarillo limón, amarillo de cadmio y muchos otros.
Cada pigmento posee unas características propias y, sobre todo, una determinada tendencia cromática. Un rojo puede acercarse ligeramente al naranja o al violeta; un azul puede tender hacia el verde o hacia el violeta; un amarillo puede ser más verdoso o más anaranjado.
Esto cambia completamente las mezclas. Elegir los pigmentos adecuados suele ser más importante que añadir muchos colores a la paleta.
POR QUÉ NO TODOS LOS PRIMARIOS MEZCLAN IGUAL
Imaginemos que queremos obtener un violeta. Sabemos que debemos mezclar rojo y azul, pero el resultado dependerá mucho de cuáles elijamos.
| + | = |
Un rojo que tienda hacia el violeta combinado con un azul que también se acerque al violeta permitirá obtener violetas bastante limpios. Si utilizamos, en cambio, un rojo muy anaranjado, introducimos indirectamente una tendencia hacia el amarillo y la mezcla puede perder intensidad.
Lo mismo ocurre con los verdes. Un amarillo relativamente frío y un azul con tendencia verdosa suelen proporcionar verdes luminosos con mayor facilidad que determinadas combinaciones de pigmentos más cálidos.
| + | = |
Esto no significa que una mezcla menos saturada sea incorrecta. Los verdes apagados, violetas grisáceos y naranjas terrosos son extraordinariamente útiles en pintura. Lo importante es saber por qué aparecen y poder buscarlos deliberadamente.
DEL ROJO, AMARILLO Y AZUL AL CIAN, MAGENTA Y AMARILLO
Aquí conviene distinguir dos modelos que con frecuencia aparecen mezclados en las explicaciones sobre teoría del color.
El modelo tradicional utilizado durante mucho tiempo en la enseñanza artística parte de rojo, amarillo y azul. En los sistemas modernos de mezcla sustractiva se emplea, en cambio, el modelo cian, magenta y amarillo.
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CIAN
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MAGENTA
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AMARILLO
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Esta distinción ayuda a entender por qué los antiguos artículos sobre «los colores primarios» pueden resultar confusos: en ocasiones se habla del modelo tradicional de pintura y, en otras, del modelo sustractivo ideal como si fueran exactamente lo mismo.
Para trabajar en el estudio, sin embargo, debemos dar todavía un paso más: ningún tubo de pintura es un primario matemáticamente perfecto. Trabajamos con pigmentos reales, con sus propias cualidades de transparencia, opacidad, poder tintóreo y tendencia cromática.
UNA PALETA PRIMARIA SENCILLA
Para aprender a mezclar no hace falta empezar con veinte tubos. Trabajar durante un tiempo con una paleta reducida obliga a observar mejor las relaciones entre los colores.
Una paleta elemental puede construirse con un amarillo, un rojo y un azul, además del blanco cuando la técnica lo requiera. Con ella podemos estudiar secundarios, neutralizaciones, tierras cromáticas y una cantidad considerable de variaciones.
Ejercicio: prepara tres colores y, antes de añadir blanco, intenta obtener el mayor número posible de naranjas, verdes, violetas y neutros. Anota qué mezclas conservan mayor intensidad y cuáles se apagan rápidamente. Es una forma muy eficaz de conocer el comportamiento de tus pigmentos.
¿POR QUÉ ALGUNOS PINTORES UTILIZAN DOS DE CADA PRIMARIO?
Una paleta de tres colores es excelente para estudiar, pero tiene limitaciones. Un solo rojo, un solo azul y un solo amarillo difícilmente permitirán obtener con la misma facilidad todas las mezclas intensas que podemos necesitar.
Por esta razón es frecuente ampliar la paleta utilizando una versión cálida y otra fría de cada familia primaria. Así disponemos de más posibilidades al elegir el pigmento que participará en cada mezcla.
| Familia | Tendencia aproximada |
| Amarillos | hacia verde / hacia naranja |
| Rojos | hacia violeta / hacia naranja |
| Azules | hacia verde / hacia violeta |
No se trata de convertir estas tendencias en reglas rígidas. Sirven para comprender la paleta y anticipar mejor lo que ocurrirá cuando mezclemos.
DE LOS PRIMARIOS A LOS COLORES SECUNDARIOS
Una vez comprendidos los primarios, el siguiente paso es observar qué sucede cuando los mezclamos de dos en dos. De estas combinaciones obtenemos las familias que tradicionalmente denominamos colores secundarios.
| Amarillo + rojo | Naranjas |
| Amarillo + azul | Verdes |
| Rojo + azul | Violetas |
Pero no obtenemos un único naranja, verde o violeta. Cambiando los pigmentos y las proporciones aparece toda una familia de colores. Ahí comienza realmente el trabajo interesante de la mezcla.
ERRORES FRECUENTES AL TRABAJAR CON PRIMARIOS
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que cualquier amarillo, cualquier rojo y cualquier azul producirán automáticamente secundarios brillantes. Cuando el resultado sale apagado, se suele intentar corregir añadiendo todavía más pintura.
Conviene hacer justo lo contrario: detenerse y observar los pigmentos utilizados.
También es frecuente confundir el color que vemos en la etiqueta con el comportamiento del pigmento al mezclarse. Dos pinturas de aspecto semejante aplicadas directamente pueden reaccionar de manera muy diferente al combinarlas con otros colores.
Una buena costumbre: cuando una mezcla no da el resultado esperado, no añadas colores al azar para intentar corregirla. Observa primero qué pigmentos has utilizado y hacia dónde tiende cada uno. Muchas veces la respuesta está en la elección inicial.
APRENDER EL COLOR DESDE LA PALETA
La teoría del color resulta mucho más clara cuando se comprueba con pintura. Preparar mezclas, comparar pigmentos y observar cómo cambia un color al modificar las proporciones enseña más que memorizar una lista de combinaciones.
Los primarios son, por tanto, un punto de partida. Nos ayudan a ordenar el círculo cromático y a comprender las relaciones básicas, pero el aprendizaje verdaderamente útil comienza cuando observamos cómo se comportan los pigmentos concretos que tenemos delante.
A partir de aquí podemos estudiar los colores secundarios, los terciarios, las relaciones entre cálidos y fríos y, más adelante, cuestiones fundamentales para pintar como los complementarios, la neutralización y la construcción de una paleta limitada.
La idea que conviene conservar: conocer los colores primarios no consiste en aprender tres nombres, sino en comprender cómo se relacionan los pigmentos y qué posibilidades de mezcla ofrece cada uno.
Este apartado hace referencia a la mezcla aditiva o colores primarios luz,el verde es un color secundario ya que se obtiene como bien dices, de la mezcla de los colores primarios azul y amarillo.
ResponderEliminarLa gráfica hace referencia a los COLORES PRIMARIOS LUZ que tradicionalmente les llamaron verde, rojo y azul que son el resultado del estudio y observación de los físicos siendo: verde, naranja y violeta y sus secundarios amarillo, cyan y magenta que todos mezclados dan el color blanco; y no como los llamaron los teóricos del color.