MUJERES IMPRESIONISTAS: VIDA COTIDIANA, FIGURA Y ESPACIOS ÍNTIMOS
Una mujer arreglándose al levantarse, dos figuras reunidas alrededor de una taza de té, una madre sosteniendo a su hijo o una escena contemplada en un jardín. Muchos de los motivos que aparecen en las obras de Berthe Morisot y Mary Cassatt pertenecen a la vida cotidiana y, precisamente por eso, nos permiten observar con especial claridad cómo estas pintoras transformaron escenas aparentemente sencillas mediante el color, el dibujo y la composición. Los interiores domésticos y las relaciones familiares tuvieron una presencia importante en sus obras, en parte porque las convenciones sociales del siglo XIX condicionaban los espacios a los que una mujer de su posición podía acceder libremente. Pero detenernos únicamente en el tema sería quedarnos en la superficie. Lo verdaderamente interesante aparece cuando observamos cómo está construida cada pintura : qué partes quedan definidas, cuáles apenas se sugieren, cómo se recorta una figura, qué función tienen los espacios vacíos o de ...